viernes, 5 de marzo de 2010

LUARCA 57

Amaneció Gijón cubierto de nubes y con lluvia abundante. Decidimos salir en busca de tiempo más agradable, así que tomamos la autovía en dirección Galicia. Como no paraba de llover, entramos en Luarca por la parte alta. Cerca del faro aparcamos y, desde el coche, contemplamos las extraordinarias vistas que de la villa se observan desde ese lugar. Como no paraba de llover, bajamos hasta el aparcamiento del puerto donde tuvimos suerte y encontramos un sitio y allí estuvimos hasta que se fueron abriendo claros y… ¡dejó de llover!
Nuestro campo de acción fue el puerto que estaba bastante repleto de barcos, así que ¡a disparar! El resultado fue bastante bueno hasta convencernos que no se puede ser pesimista porque amanezca lloviendo. “nunca ha llovido que no haya escampado”.
El resultado es este.

 
 






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